Sé que no es este blog una plataforma donde se escribe sobre este tipo de temas. Pero la lucha contra este tipo de movimientos nos involucra a cada uno de nosotros. Y por referencia a los contenidos de este blog, quizás el colectivo de discapacitados no salgamos muy bien parados de los pensamientos conservadores de estos elementos. Por lo tanto, por ciertas circunstancias que están pasando en las últimas fechas, hago la excepcionalidad de dedicar algunas palabras a esta cuestión

De informar a denigrar.

Existe esa frase tan de abuelos o padres que dice: “uno recoge lo que siembra”.

Llevamos unos meses escuchando auténticas barbaridades, estupideces y todo tipo de chorradas de algunos partidos políticos. Pero desde luego, por incoherencia exagerada o ignorancia innata hay uno que se lleva el deshonroso primer premio. Sí eres gallego y tienes un mínimo de arraigo por tu tierra, por la cultura y por quien la defendió de la mejor manera que pudo y supo, supongo que ya irás sabiendo por dónde van los tiros. Y sí no el eres, vamos ponernos en escena.

Asistimos estos días de campaña electoral a escenas de auténtica incultura e ignorancia. En ellas se tilda la una figura totémica de la cultura gallega como es Alfonso Daniel Manuel Rodríguez Castelao de “racista y xenófobo”. Para decir tal hiperbólica falsedad sólo se puede llegar a hacer de dos maneras; que seas un inculto absoluto sin argumentario alguno, sin haber tenido un libro delante y sin tener noción de cómo buscar información sobre un tema que vas a tratar, o que, de otro modo, quieras crear tal tumulto y crispación entre quien realmente conoce esa figura, con la intención de encontrar una repercusión, a modo de publicidad gratuita, que te darán los diferentes medios difusión informativa.

Quizás se mezclen esas dos posibilidades, aunque pienso que en estrategia gana la segunda, porque sin libros ni cierta cultura, tampoco conseguirían conocer el nombre y figura de Castelao. Por lo tanto, neuronas tienen, aunque estén contaminadas.

Esas tres letras que le dan nombre a dicho grupo político, hace 25 años atrás representaron para muchos niños una fuente de información dividida en varios tomos. Una enciclopedia donde resolver dudas en el trabajo diario de la escuela o instituto. Intentando nutrirse, informarse y culturizarse. A día de hoy, ya todos sabemos lo que significan esas letras cuando se rotulan en ese tono verde que crispa tanto en los ojos, en los oídos e incluso en el interior de cada uno. – Tanto que hasta estoy pensando de cambiar el diseño de la web de COMEDERE, porque compartimos un verde semejante.

El monstruo creado por grupo de “individuos roji-güaldos”, se ha ido alimentando y creciendo de esa estrategia de “gritar alto y hacer ruido, a cuanto mayor a barbaridad, mejor”, para extender el discurso gratuitamente por toda la geografía estatal gracias a los medios informativos. Un monstruo que, alimentándose de eso, y viendo que en la actualidad ya no tenía un discurso censurable, sí no que por el contrario era novedoso y daba audiencia, creció hasta el punto de ser la tercera fuerza política del estado.

Escupe ese monstruo un discurso hecho con “ese material del que están hecho los sueños”. Efectivamente, los sueños, pero sus sueños. Sueños impropios del siglo en el que vivimos. Un siglo XXI que dejó atrás un siglo XX donde se escribe parte de la historia más retrógrada, fascista y naftalínica de España. Pero estos energúmenos parece que quieren regresar a ella, albardados en sus símbolos patrióticos y denigrando cualquier caso de progresismo social en todo el ámbito de la sociedad.

Día tras día ha ido saliendo a la luz casi cómo un “poltergeist” social. Una energía que no era tan perceptible, pero sí era capaz de generar disturbios y movimientos inesperados. Benditas casualidades. El propio término “poltergeist” tiene origen Alemán (cuna de otro régimen totalitario en un tiempo), y está compuesto de “poltern” (hacer ruidos molestos) y “gheist” (fantasma, espíritu). O lo que es lo mismo, “poltern” (un discurso de burradas, improperios e incoherencias) y “gheist” (persona falsa que vive del cuento denigrando con falsedades a quien supone inferior a él).

Quizás el movimiento de la “momia dictadora” unos meses atrás, hizo que una maldición sobrenatural agitara la salida a luz de este grupo de elementos. Porque este tipo de gentuza, no había desaparecido aquel entonces cuando: – “Españoles, Franco, ha muerto”. De eso nada, estaba escondida cual alimaña esperando que se les de ese chance públicamente, y que ser fiel seguidor del “aguilucho” o despertar “cara él sol”, no estuviera desproporcionadamente mal visto.

Sea como sea, aquí los tenemos. Aprovechando el momento. Dando a ver que no són un pequeño reducto social marginado. Reflejado quedó con los más de 3 millones de votos en las últimas Elecciones Generales. Y claro, uno se escandaliza cuándo piensa que ese discurso falso, deficiente, misógeno, racista, machista, maltratador, xenófobo, falto de argumentos y de veracidad convence la tal cantidad de gente.

Pero no podemos permitir que esa expansión se produzca a su antojo. No se puede permitir que el nombre de Castelao salga de sus bocas para describirlo de ese modo. No se puede permitir su provocación con continuas performances públicas buscando alterar la convivencia social. No debemos permitir que se difundan gratuitamente, compartiendo y dando visibilidad a las atrocidades que discursan y acometen (digamos pedradas, digamos chorradas). No puede ser qué 298 diputados declarados demócratas no condenen, al unísono, un discurso de un alto nivel fascista y machista. No puede ser qué programas de televisión le sigan el baile permitiendo denigrar a inmigrantes, al colectivo LGTBI, a las mujeres…y que posteriormente esos programas presuman de valores totalmente contrarios defendiendo la integración social. El tema es “vender la moto”.

Ya llega de aguantar lo inaguantable y dejar que esta podredumbre nos intente contaminar. Combatamos haciendo lo contrario del que ellos quieren. Ignoremos desde el punto de vista de no darle la difusión que quieren. Dejémoslos solos en las plazas y actos que organizan. Por supuesto, ni de coña ejerzamos ningún tipo de violencia física hacia ellos, aunque un piropito verbal le podamos dirigir, ya que un también tiene que desahogarse.  En ese vacío de reacciones, posiblemente se sentirán atrapados y sin reacción.

Hasta el própio Castelao nos puso en preaviso de que manera actuar, tal y como ejemplifican estas palabras de siempre en Galicia.” Irmáns: Fuxide sempre dos parvos. Non vos arrimedes a eles porque poden roubarvos algo da vosa razón e transmitirvos a súa parvada. Deixadeos paseiar, falar, danzar e medrar no seu mundo. E se algún parvo chega a ser autoridade, non mostredes asombro porque son cousas do sistema que combatimos e dos tempos en que nos cadrou vivir” Un visionario Alfonso Daniel Manuel Rodríguez Castelao.

Acción-reacción. Sí difundes odio, recibes odio. Sí difundes cinismo, recibirás cinismo. Sí difundes opresión, te oprimirán por cabrón… “Cada uno recoge el que siembra”. En este caso, conmigo SÍ.

Eduardo Fernández Calvo. Julio del 2020