Comer y beber sobre ruedas

Cuando cualquier situación o trabajo va bien encaminado con o sin ayuda de la Diosa fortuna se suele parafrasear esa frase hecha, “va todo sobre ruedas”.
Pero a veces, no todo lo que va sobre ruedas está exento de dificultades y condicionantes.
Vivir necesitando una silla de ruedas para moverte puede ser un fastidio, pero a la vez una salvación que te proporciona autonomía y libertad.
Esta autonomía y libertad se ve condicionada en muchos casos por otros agentes, siendo uno de los principales las barreras arquitectónicas, tanto en el ámbito público como en el privado.

De este modo es cómo nos encontramos condicionados a la hora de poder movernos por la calle o acceder a diferentes edificios o negocios. En este caso que nos atiende hablaremos de los negocios hosteleros; bares, restaurantes, hostales. De su acondicionamiento accesible para poder disfrutar  en plenitud de sus instalaciones y oferta.
Cabe decir que se avanzó significativamente en los últimos años, gracias a la implantación de Leyes que obligan a nuevos locales ser libres de barreras arquitectónicas,tener servicios adaptados para personas con Movilidad Reducida y otras muchas más cualidades, pero aún así, son numerosas las negligencias con las que nos encontramos y la propia Autoridad Reguladora hace la vista gorda ante ellas.

También hay que dar valor a quien intenta cumplir la normativa, haciendo todo lo posible por adaptar las instalaciones  del negocio y así favorecer la accesibilidad para el disfrute de su actividad empresarial. Debería ser algo cotidiano y no señalarlo como algo menos común (extraordinario en casos), pero  quienes sufrimos estos condicionantes diariamente, agradecemos poder acceder y disfrutar de instalaciones con la mayor comodidad posible.

Pues en estas andamos (o en este caso rodamos) en los tiempos que corren.
Así pues, según lo escrito anteriormente, comer y beber sobre ruedas no siempre es fácil y, no siempre puedes hacerlo donde, cómo o con quien quieras.

Por lo que iremos recorriendo restaurantes, bares y tabernas. De ellos hablaremos a modo desenfadado e informativo de su gastronomía y accesibilidad  de las instalaciones.
No seremos supertacañones gastronómicos criticando excesos de aceites, vinos ridículos o pescados pasados de punto, simplemente hablaremos y pondremos en valor lo bueno y lo menos bueno de estos locales haciendo hincapié en este binomio temático gastronomía y accesibilidad.
Así que, agárrense que vienen curvas! Aquí arranca Comedere, con mucha hambre, sed y ganas de pasarlo bien.
Empezamos Comederes!