Aquí FOLLAMOS todos

La dificultad radica en varios aspectos de la vida. También en varios momentos. Desde hace unos años, por momentos, a mí se me presenta a modo de folio en blanco cada vez que doy comienzo a los artículos que escribo. Escribo en momentos de inspiración provocados por degustar cosas sublimes o para expresar sentimientos, hechos, acciones y, sobre todo, para entretener informando. Como un queso y hablo del queso, me papo unas galletas y hablo de las galletas, le bebo unos vinos…

No voy a mentir, estas letras vienen inspiradas después de un satisfactorio momento… tampoco vamos contar todo.

Hasta aquí la parte cordial. Ahora vamos con la parte más lasciva.

En Comedere hablamos de Accesibilidad, de Gastronomía, de productos colosales y de temas integradores. Puede ser que por veces pongamos un tono picante categorizado con dos rombos en tiempos del NODO. Pero es que el morbo y el sexo vende. Aquí, en la China, en Siberia y en el espacio sideral.

Hay que reivindicar el folleteo cómo máxima expresión orgásmica-festiva. Esa medicina temporal que todo cura y que hace olvidarte de lo malo en ese justo momento. Momento de poderoso placer donde húmedos efluvios se desprenden de nuestro interior. Sentirse imperial y fier@ como un tigre de bengala, o pasar a la sumisión amable y modosita de un osito de peluche. Un juego de contacto donde besos, lametones, caricias, fricciones y penetraciones provocan un vuelco ocular que te deja las cuencas de los ojos más blancas que la leche. Oh, oh, oh, oh…Ahí, ahí, ahí, ahí…Sí, sí ,sí, sí, siiiiii!!!!!!!!!!!!!!!

Debemos celebrar el fornicio en todas sus versiones. Solo, acompañado, en grupo, al aire libre, pagando… Y por supuesto, el fornicio diverso. Diverso en el gusto, en las posturas, en los estados, en las razas y en la Diversidad Humana. Y también en la Diversidad Funcional. Porque el grupo humano con Diversidad Funcional también le da al coito, al sexo, al petting, al sexo tántrico, al aquí te pillo aquí me empalmo aquí te clavo, al frunje-frunje, a hacer al amor…

Y como en Comedere se habla de comer, esta vez hablaremos de comernos los unos a los otros. Tranquilos que no es canibalismo. Es la llamada de la naturaleza. Es, El SEXO. Porque en el sexo también se come, y este alimenta, Vaya sí alimenta. Ei, no hablo de ese pelo púbico traicionero que se queda en la boca después de bajar al pilón. Hablo de alimento emocional, sentimental, empoderador.

En este trabajo queremos dejar constancia de puntos donde se puede “comer” este sexo. Esos establecimientos del amor donde la pasión, el erotismo, la lascividad o la sensualidad se sirve en plato caliente, caliente. Esas marisquerías donde la almeja tiene pelo y el francés deja de ser idioma. Esos ultramarinos donde las peras naturales o siliconadas cuelgan por pares, el nabo debe estar duro y derecho, el griego se consuma en un agujero oscuro, los muslos marcan el camino de la gloria y gana el aroma a feromonas por encima del aroma rancio y de bacalao pasado.

Pues con todo ese menú, como no va a haber ganas de comer. ¿O es mentira que comer chicha de cacha, muslamen, teta, chocho o picha no le alegra la vida a cualquiera?

Uno de los objetivos de este listado, además de lo evidente, es que pondere la accesibiidad al establecimiento. Premisa mínima y esencial para acceder a tal banquete. Porque necesidades las tenemos todos independientemente del grado de movilidad que tenga cada uno. ¿Por qué se va a tener que renunciar a beber unos combinados, caros de carajo, terminando la incursión, sí se tercia, con un FINAL FELIZ?

Vaya por delante todo el respeto a los negocios y, en especial a sus trabajadores, donde los luminosos neones atraen a quien precisa de un acto de cariño servido a la carta con una tarifa pactada.

Metiéndonos en materia, un grupo de voluntariosos emisarios entrenad@s en ritmo pélvico, prepararon una ruta “erotico-festiva” donde las condiciones de Accesibilidad permitan disfrutar, tanto a andantes como a rodantes, del banquete gastronómico ofertado.

Por cercanía, la primera incursión seleccionó el Relax. Los recibe con entrada a cota 0, flanqueada por una pareja de fieros leones testigos de innumerables noches de pinches corridas, guey. Aquí, el conejo peludo se degusta en salsa fina y la almeja babosa en salsa marinera. Ya entendéis.

Peregrinando a Santiago, la inclusividad de “La Dama del Lago” hace que sea un buen destino para el ente rodante. Mientras tintineas un ron con cola en el vaso de tubo (todo un clásico), sus eróticos pornoshows te llevan al trance de convertirte en un pulpo para que cada uno de esos tentáculos pueda acceder totalmente a todo ese placer carnal. Total, que a uno se le calienta la caldera de tal manera que suele acabar en la cama circular roja con espejo en el techo.

Ya en la ciudad del Apóstol el aroma rancio o a bacalao penetrante puede llevarte a zona del Pombal. No siempre donde hay pelo hay alegría, a veces hay mucho que desbrozar con la incertidumbre de saber que puede aparecer en semejante matojo. Pero para gustos…pintan colores.Puntualizamos estos tres, aunque como un buen “zipote”, la lista también crece. No debemos de olvidarnos de auténticas catedrales de la lujuria, del desenfreno, de la sensualidad y del erotismo del mete-saca misionero y otras posturas: Peinador en Vigo, La Fuente en Bergondo, el Castillo de Arcade, el Ninfas en Lugo o el Ojo de Sauron en Mordor. Aunque, sin lugar a dudas, el que se lleva la categoría Premium Platino es el lupanar “La Concha Dorada”. Accesibilidad superlativa. Entrada, aseos, mesas, barra totalmente adaptada. Hasta equipan una habitación accesible con baño, ducha de chorros, grúa para cama… Servicio discreto y complaciente. Señoritas y maromos mazas dispuestos a darte matarile carnal, por delante o por detrás, como más guste, hasta convertirte en un máster del universo en el arte del folleteo. Una ruta variada que recorre Galicia de cabo a rabo.

Y sí no eres de puteches compañe@ rodante, el servicio a domicilio permanece activo. Más aún en tiempos de pandemia. Aquí juegas en casa, en tu campo, en tus dimensiones. Bajo las reglas del amor consentido o contratado, pero sin las miradas cuestionadoras de otros puntos de encuentro más público. Búscate ese anuncio en la sección de contactos del periódico: “-Kerri Caverga- Morenazo. Bisexual. Sabrosón con 30 cm. Atiendo en piso o desplazamiento. Potente y resistente.”; “-Lame Lonera-Rubia de bote con chocho morenote. 120 de pecho natural. Francés excelente, griego profundo, misionero castellano. Me desplazo o recibo en piso”. Sobran las palabras.

Pero en estos ciber tiempos, donde la tecnología desbancó al papel, existen diversas formas para tener acceso a diferentes métodos o puntos de complacencia sexual. Reinan las plataformas de contactos. En ellas, con la excusa de conocer gente se folla más que en todas las películas de Nacho Vidal y Rocco Siffredi. Meetic, Badoo, Edarling, Tinder o Follamigos son ejemplos de este listado del sexo gratis, pactado y consentido.

Que cosas modernas, sí le hablásemos a nuestros abuelos que existe esto…¡AVE MARÍA PURÍSIMA! Ellos con un poster de Sofía Loren o Arturo Fernández…

Como recurso mecánico de satisfacción personal nos quedan hablar de esas máquinas del demonio o muñecas asombradas que cogen forma aplicándole aire. No consta que algún/alguna lesionad@ medular recuperase la marcha andadora tras la aplicación descargas vibradoras en sus genitales. Aunque, los pelos sí que se les pusieron como escarpias y sus orejas estiraron como si fuesen elfos, por la invasión placentera del ente artificial. Cuenta la leyenda, de un caso de una invidente que después de aplicarse una sesión Premium de Satisfayer, recuperó la vista y tuvo que cambiar las sábanas con los chorros que había desprendido ese “fistro vaginal”. No ha existido santo que obrara tal milagro.

Y para ir acabando, siempre está el recurso más propio y manual. Tirar de imaginación o el clasicismo de la zambomba, el chorro fino de la alcachofa de la ducha o los mágicos dedos friccionadores y penetrantes.

Será por posibilidades en el arte de la satisfacción sexual. La cuestión es respetarse, quererse e intentar estar a gusto con un mismo. Si no tienes la suerte de tener esa fiel pareja con la que compartes amor, sexo y rock&roll, y precisas de cariño extra, pues un camino a tomar podría ser alguno de estos métodos de los que hablamos. Métodos accesibles.

Nos despedimos no sin antes pedir disculpas a quien haya creído inapropiado parte del vocabulario usado, pero como la vida misma, esto es la realidad. Como real son las necesidades de vivir, de alimentarse, de descansar, de socializar, de dormir, sobre todo de reír y de practicar sexo.

Porque como bien dije antes, por el motivo que sea, practicar el acto del amor tiene esa capacidad de hacernos olvidar malos momentos. Ponderar ese placer levitando en un clímax afrodisíaco, cálido, paradisíaco, exuberante, que se sale de órbita. Buen medicamento para olvidar este 2020 nefasto en muchos sentidos.

Desde Comedere esperamos que este 28 de diciembre cada una de estas 1565(por el culo te la hinco) palabras os hayan hecho sacar una sonrisa. Porque en algunos aspectos, los 28 de diciembre son para eso.

Y tener siempre presente, ¡¡¡ A FOLLAR QUE El MUNDO SE VA ACABARRRR!!!

Eduardo Fernández Calvo, 28 de diciembre de 2020.

Día de los Inocentes.