AMBIENTE PARA TODOS

Importantes, diplomáticas, aristocráticas, de negocios, de cortesía, formales, familiares, romanticonas, picantes, informales, festivas… ¡hasta el infinito y más allá! podríamos clasificar los desayunos, comidas o cenas según la compañía, el motivo o su finalidad.

Eso sí, cada oveja con su pareja. Y no me refiero a un restaurante de intercambio de parejas, ¡Por la gloria de mi madre! El caso es que en función del tipo de comida que vayamos tener, buscaremos un ambiente adecuado para su celebración. ¡Te das cuen! No nos vayamos a citar con nuestro contacto de Meetic en un restaurante con parque de bolas sí lo que queremos es hacer piececitos por debajo del mantel o morreos babeantes de tornillo calentando terreno para la “guarredida española”. ¡Pecadorrr de la pradera! Que hai menores, y sus padres quizás haya tiempo que no disfrutan de eses momentos cachondos previos“a la caidita de Roma”

Pues al tema. Que cada establecimiento hostelero disfruta de su propio ambiente. Bien promovido por su dueño o bien por el tipo de clientela que acoge. Esos dos factores despejan la incógnita de situar un establecimiento en un marco ambiental. Y como en la variedad está el gusto y en el mercado existe mucha variedad de ambientes, nosotros tratamos de simplificarlo un poco, representando tan sólo dos pictogramas. ¿COMOOORRRRR?

Este primero, donde aparece una silueta de una pareja de personas adultas, clasifica a establecimientos con un ambiente más formal, clásico, íntimo o reservado. Ideal para mesas de negocios, románticas o relajadas.

Este otro, donde además de la pareja aparece la silueta de un nene, representa ambientes más informales, más bulliciosos o familiares. Ideales para mesas de fiestas, celebraciones, almuerzos familiares etc.

Así que Fistro pecador, para despejar dudas busca el pictograma adecuado. ¡CUIDADÍN! no te vayas a confundir de ambiente. ¡AL ATAQUEERRRRR!