ALBAMAR. ¡Oh, capitán!, ¡mi capitán!

Desde aquel Agosto que Comedere se dio a conocer públicamente en el mundo digital, tenía muy claro que un día las letras publicadas serian para “el capitáááánnnn “Xurxo Alba Padín y el bueno hacer en su bodega Albamar.

En esta era digitalizada donde los Trending Topics, Youtubers, instagramers, Influencers y resto de la flora y fauna lo petan todo, quienes nos movemos en este ecosistema más toscamente que un elefante en una cacharrería, siempre regresamos a momentos revival que nos complementan, que forman parte de nuestra historia particular y que nos gusta recordar. Aunque tengamos que tirar de Tablet o PC.

Cada vez que hablo con Xurxo, se hace inevitable no volver a esos recuerdos y no pensar en el oscarizado filme Él club de los poetas muertos. Aquel “¡Oh, capitán!, ¡Mi capitán!” del poema de Walt Whitman. Quien conozca a Xurxo quizás se dé cuenta del porqué. En el trato humilde, sincero y cercano acostumbra a usar una coletilla de las suyas. ¡¡¡Capitáááánnnn!!! Pero aquí no estamos para rendir homenaje a caída del capitán tal y como ocurre en el poema. ¡¡¡Toquemos madera tripulación!!! Nuestro capitáááánnnn está vivito y coleando. Y en un momento profesional admirable.

Los Poetas Muertos se reunían en una cueva, y allí creaban sus versos dando rienda suelta a sus pensamientos, ideas y emociones rebelándose en contra de los estereotipos y reglas a los que estaban sometidos por la sociedad en la cual se desenvolvían. Intentaban encontrar su Carpe Diem particular.

.

Xurxo no es poeta de versos, pero se puede afirmar que hace poesía en estado líquido. Inquieto y rebelde con causa, busca su Carpe Diem particular. Disfrutar de su pasión, Albamar. Como esos Poetas Muertos, metido en su pequeña cueva (su bodega), en el lugar de Outeiro de la parroquia de Castrelos da rienda suelta, sin ataduras, a lo que le discurre su cabecita y con la indispensable contribución de sus uvas. El resultado son vinos con carácter propio, con trazas que los personifican convirtiéndose en únicos. Se salen de esa zona de confort de los estereotipos de los Albariños de las Rías Bajas. Este DNI identificaativo de Albamar se consigue con una filosofía clara y primaria: respeto y cuidado al máximo de la vid, de la uva y del método de elaboración.

Vino sin uva, y uva sin vid no existe.

Las vides de Albamar se reparten en varias parcelas. Situadas en plenas Rías Bajas en la subzona del Salnés, tocando las riberas de la desembocadura del Río Umia. Cada pequeña parcela con sus particularidades propias (orientación, tipo de terreno) a las cuáles le hay que sumar la marcada influencia del microclima Atlántico. Estas características influyen directamente en el resultado final de sus vinos, pero también influyen los métodos de mantenimiento de esta. Intenta dirigir el trabajo en la vid hacia un camino más respetuoso con el medio ambiente. Aplicación justa de fitosanitarios, e incluso probando alguna vid con tratamientos de extractos naturales. Aunque no es fácil ya que el mildiú o el oidio ataca duramente en este clima. Ese respeto también está presente en el proceso de bodega. Prensa con raspón, usa levaduras autóctonas de las propias vides y desde el 2011 no hace la fermentación maloláctica. Lo de suprimir el sulfuroso está en sus planes, pero de momento anda en procesos de investigación.

Vino blanco Albariño O SEBAL. Elaborado sin sulfuroso.

De esta ecuación compuesta por el clima, la vid, el terreno, los productos fitosanitarios, la uva y el método de elaboración, se puede confirmar que el resultado es digno de admirar y de beber. Y no lo digo yo solo, que soy virgen en la materia. Se habla en los corrillos más expertos. Somelieres, productores y viñerones de alto rango sitúan al maestro Xurxo como un referente del vino en Galicia.

Vino Tinto ALBINO. Un tinto blanco.

Las primeras botellas de Albariño Albamar abrieron camino a una producción que a día de hoy contempla 15 elaboraciones. Albamar, Pepe Luis, Alma de mar, Finca O Pereiro, Pai, 69 arrobas, O Sebal, O Esteiro, O Esteiro Caíño, O Esteiro Espadeiro, O Esteiro Mencía, O Esteiro Alvino, Fusco, Ceibo y un espumoso hecho por el método ancestral en periodo de pruebas. Quince primeras espadas que ganan batallas y adeptos cada vez que pasan por copas de bebedores que saben de qué hablan, o no.

Quien le diría a Xurxo que tendría estas criaturas cuando por aquel 2006 se hizo la cara visible de Albamar. O a su padre Luis, quien plantó las cepas cuando Xurxo era niño. De hecho, los primeros racimos que salieron de esas cepas fueron elaborados por el señor Luis. Un vino sencillo que vendía en el furancho y ultramarinos que regentaba con su esposa Isabel. A día de hoy perdura el loureiro o furancho de la señora Isabel. ¡Y que dure! ¡Que dure por muchos años!

¿Por qué digo esto? Ir de visita a la bodega de Albamar con Xurxo de guía es una gozada. La humildad y cercanía que transmite se refleja en su discurso. Verdadero, sin trampa ni cartón a la hora de mostrar los rincones en el Tour Albamar. Visitamos las diferentes parcelas donde están sus vides. Luego del paseo de campo, paso por la bodega para catar las elaboraciones guardadas a bueno recaudo en los fudres, barricas y depósitos de acero. Y sí todo esto no te convenció guarda un as en la manga que resulta infalible. Entra en escena la parte culinaria y su representante. La señora Isabel. Amarás su tortilla sobre todas las cosas. Huevos de sus gallinas, patata cortada a mano con cuchillo, poco hecha… con lágrima de huevo como dice Xurxo. ¡¡Madremía!! Las lágrimas te caerán cuándo la comas. Santificarás la Caldeirada de Raya. Con una ajada de premio Michelin y tres Soles Repsol. ¡¡Qué arte mi arma!!

Sentado en esta mesa, honrarás las superlativas exquisiteces Isabelinas y también los aportes de Xurxo en su papel de anfitrión. Por supuesto, te guiará catando cada uno de sus vinos. Así que no te despiste. Y nunca faltarán en su mesa tres o cuatro variedades de quesos que te acompañarán hasta el postre. Además, unos honorables piquillos en conserva alñados con AOVE. Y de postre con el café, rosegones, o como el rebautiza “xurxolletas”.¡¡¡Qué gozada que pasada!!!

¡Arri!, ¡Arri!, ¡Arri! Arrímate por aquí. No pierdas la ocasión de darle matarile a una tortilla de relumbrón mientras llenas la copa con poesía liquida para tu paladar. Y por supuesto cómprate tu souvenir a modo de botellas, que, en vez de pegarlo en la puerta de la nevera, la guardarás en el botellero para homenajearte con una copita de buen vino.

Quien diría que por una promesa hecha después de habernos conocido una noche del 2007 en el cubateo picheleiro, y alguna historieta más por el camino, llegaríamos a este punto. Que Albamar llegase a Trending Topic en el mercado del buen vino. Darle Me gusta y Compartir conversación en la casa, en la mesa y en la bodega de uno de los actuales y futuros Influencers en el mudo vitivinícola, Xurxo Alba Padín.

 Pues la era digital también llega al vino.

El lugar: Encantador

El discurso: Embaucador

El produto: 🔝🔝🔝🔝🔝

Bodegas ALBAMAR. Aldea O Adro, 11, 36639 Cambados, Pontevedra.